VIDEO: ARBOLES SINGULARES EN EL OLIVAR DE LA SIERRA DE CAZORLA
Árboles singulares integrados en el olivar de la Sierra de Cazorla:
Los acebuches del cortijo de los Vilares: tres olivos de gran edad y tamaño alineados en La Iruela, quizá los más longevos de la comarca de la Sierra de Cazorla.
El madroño de la Loma del Bellotón: este magnífico ejemplar arbóreo de Cazorla, se encuentra dañado como consecuencia de la caída de un pino colindante que ha afectado la mitad de la copa. A su alrededor aún quedan pinos secos que amenazan este hermoso árbol.
El acebuche de las Hoyas: un olivo de más de 350 años de edad, de una altura superior a los 15 m y un diámetro de tronco en la base de 10 m. Se encuentra en el término de La Iruela, rodeado de un olivar formado mayoritariamente por viejos olivos royales, endémicos de la Sierra de Cazorla.
El quejigo del Lagar:
La cornita del cortijo de los Zaragoza: una cornicabra de inusuales dimensiones para esta especie, situada al borde del carril de Tronco Seco, en el municipio de Chilluévar.
La carrasca del Cortijo de Medina: una encina de impresionante tamaño, tanto en volumen de copa como en perímetro de tronco, situada en Santo Tomé, y rodeada por olivar joven de la variedad picual.
El lentisco del Palomar: de porte arbóreo, destaca por su tamaño. Está integrado en un seto de linde dominado por encinas a las que equipara en tamaño, en el municipio de La Iruela.